Técnicas para mejorar la concentración - AM

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TÉCNICAS PARA MEJORAR LA CONCENTRACIÓN

A veces te pones a estudiar pero te das cuenta de que no te puedes concentrar. Esto puede ser por causas internas (problemas psicológicos, personales, etc.) o externas (distracciones, ruidos en casa...). Aquí te enseñamos unas técnicas para que mantengas tu concentración:
  • Procura que tu mente no se tenga que dividir en dos o en tres; sólo estás estudiando y sólo tienes que centrarte en una cosa: lo que estás leyendo. Si lo aprendes rápido, pronto te podrás dedicar a otras cosas.
  • No te pongas en una postura demasiado cómoda ya que así favorecerás el sueño. Tampoco es bueno que haga mucho calor en la habitación o que esté poco ventilada.
  • Mantén una buena tensión psicológica, ni muy relajado (porque entonces no estarías predispuesto a aprender) ni muy tenso.
  • Si puedes, usa siempre la misma habitación y la misma hora para estudiar, quita todas las cosas de delante que te puedan distraer (fotos, revistas...).
  • Resuelve tus problemas antes de estudiar; tanto si son reales como si son internos (algún pensamiento sobre si has actuado bien con tal chica-o, sobre si has sido muy exigente con tu amigo-a, etc.), debes primero resolverlos y quedarte en paz contigo mismo.
  • No estudies todo el tiempo igual; es mejor que estés unos minutos subrayando, otros haciéndote un esquema, otros leyendo sólo por encima y otros (los últimos) viendo pasar el tema mentalmente pero de forma muy rápida, como si fuese una película.
  • Recompensa la concentración: si has conseguido una buena concentración, date pequeños premios (un descansito, una visita a la nevera, un "zaping" en la tele...).
  • Piensa que la concentración es como una montaña: al principio es baja, luego es más alta y finalmente es otra vez baja; por eso tienes que usar alguna técnica de concentración al principio (como respirar lenta y profundamente, concentrándote sólo en tu respiración, en cómo se inflan los pulmones, saca el aire muy lentamente; si te sirve mejor también puedes imaginarte con todo lujo de detalles, un paseo por la montaña, con río incluido, árboles, etc.).
Ejercicio de concentración
  1. Observa un objeto que esté cerca de ti (un cuaderno, una lámpara..); míralo despreocupadamente, sin darle mucha importancia; a partir de ahora empieza a analizarlo con todo detalle (su color exacto, la sombra que refleja...). Así estarás durante un minuto.
  2. Ahora cierra los ojos y adopta la postura sentado, la cabeza y la espalda en línea recta, las manos en los muslos y las piernas en ángulo recto. Mira tu cuerpo mentalmente, piensa en cada cosa que pasa dentro (la respiración, el fluir de la sangre, el bombeo del corazón..). Poco a poco, deberás ir distinguiendo cada sonido aisladamente. Permanece atento a cada sonido y sensación (ahora al corazón, luego a los pulmones...) durante 2 minutos.
  3. Acaba haciendo 30 respiraciones muy profundas pero muy lentas, sobre todo al expulsar el aire; mientras lo haces imagínate que por tu nariz entra aire muy, muy puro, de color cielo, purificador y cuando lo eches piensa que el aire que sale es un aire contaminado, tenso....


La técnica del subrayado - AM

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SUBRAYADO

En este artículo trataremos en profundidad un asunto importante para cualquier estudiante: el subrayado, algo fundamental para destacar lo más importante de cada tema y para mejorar la retentiva.

En sentido estricto, subrayar es hacer rayas, líneas u otros signos debajo de determinadas palabras con el fin de que resalten. En sentido más amplio, entendemos por subrayar toda señal hecha para captar mejor palabras o frases de un texto.

La técnica del subrayado es muy útil; sin embargo, hay ocasiones en las que no es conveniente usarla:
-Cuando trabajamos con libros que no son nuestros.
-Cuando son libros prestados de la biblioteca.
-Cuando, siendo nuestro el libro, se trate de ediciones de lujo o muy buenas.

El subrayado es algo muy personal, por eso no conviene que tu subrayes libros que no son tuyos y, al revés, tampoco es conveniente estudiar con libros subrayados por otros.

¿Por qué es bueno subrayar?

Por los siguientes motivos:

-Supone una lectura activa en la que debemos estar concentrados en el texto.
-Evita distracciones y favorece la atención.
-Es una lectura selectiva buscando lo importante.
-Permite rápidos repasos.

¿Qué hay que subrayar?

Hay que intentar subrayar todo lo fundamental, para ello más que destacar palabras hay que destacar ideas, es decir, se deben subrayar las palabras con el máximo de contenido alusivo a la idea principal. Si seguimos esta pauta no abusaremos del subrayado y facilitaremos los repasos posteriores.

Además de las ideas, también hay que subrayar datos, fechas, tecnicismos, clasificaciones, etc.

Una ayuda para realizar un buen subrayado es hacerse preguntas sobre el texto durante su lectura. Las respuestas que el mismo texto nos va dando es lo que hay que destacar.

Formas de subrayar

Podemos diferenciar tres maneras: lineal, de engarce y con signos.

1.Lineal: es el subrayado hecho con líneas, y se pueden utilizar dos vertientes: -Usando doble raya (==), una raya (----) o una línea de puntos (….) dependiendo de la importancia de la idea a destacar. También se pueden encerrar las palabras clave dentro de un círculo.
-Usando distintos colores: para las ideas principales, rojo; para las secundarias, azul. Las palabras claves de pueden destacar con rotuladores fluorescentes.

2.De engarce: Utilizar dos o tres palabras entresacadas del texto y que lo resuman, escribiéndolas en el margen izquierdo. Para facilitar su localización, se pueden ir enumerando.

3.Con signos: Utilizando signos convencionales u otros personales elaborados por ti.
Estos signos suelen ir al margen. Se puede usar una interrogación para expresar que no lo entiendes; asterisco (*) cuando es algo importante; signo más (+) para ideas ya repetidas…

ORIENTARED

Cómo abordar los exámenes tipo test - AM

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Exámenes tipo test

Los exámenes tipo test, o con múltiples alternativas, suelen ser muy frecuentes en la universidad. La práctica que adquirimos a medida que vamos haciendo este tipo de exámenes suele ser suficiente para superarlos con éxito. No obstante, algunas sugerencias específicas también pueden ayudarte a convertir lo que has estudiado y aprendido en una buena calificación.

Algunas estrategias para estudiar

1. Entérate del material que entra en el examen. Este tipo de exámenes suele cubrir la mayoría de los conceptos estudiados.

2. Visita a tu profesor para aclarar el material un par de semanas antes del examen.

3. Estudia como para cualquier otro tipo de examen.
Sigue el proceso básico de aprendizaje: desarrolla un marco general y luego apréndete bien los detalles.

4. Revisa el programa de la asignatura para ver la secuencia, los temas más importantes y los conceptos del profesor.

5. Revisa tus apuntes; fíjate en las ideas y conceptos que fueron enfatizados en clase.

6. Revisa tus libros; los encabezados y resúmenes insisten en las ideas más importantes.

7. A medida que revisas el material, hazte preguntas. Intenta captar los puntos principales con suficiente fundamento y detalle.

8. Cuando hayas revisado todo el material sistemáticamente, empieza a memorizar la información. Asegúrate de comprender y emplear la terminología básica de la asignatura. Los métodos de memorización incluyen:
a) Fichas: aprende a asociar las palabras claves y la información relacionada.
b) Diagramas: prepara un esquema visual, ponle un título e intenta recordar la imagen.

c) Reglas mnemotécnicas: construye palabras o frases empleando las iniciales de las palabras de una serie de hechos o conceptos.

9. Cuando estudies el material agrupa los hechos o ideas que tienen significados similares. Presta especial atención a las diferencias entre los hechos e ideas de cada grupo. Puede ser
útil pensar en qué significa y qué incluye, y en qué no significa y qué no incluye cada una de las ideas o hechos.
Cuando estudies conceptos, considera lo que es necesario o suficiente incluir.

Algunas estrategias y pautas para hacer exámenes tipo test

1. Presta atención al tiempo con que cuentas para hacer el examen; es recomendable que lleves un reloj.

2. Entérate de si hay penalización por las respuestas incorrectas.

3. Hojea el examen: a medida que lo lees toma nota de aquellos ítems que parecen más sencillos y aquellos que parecen más complicados

4. Comienza con las preguntas que puedes responder fácilmente; no pierdas tiempo al principio con las preguntas más complicadas. Asegúrate los puntos de los ítems que te sabes bien.

5. Vuelve a las preguntas que no pudiste responder en el primer intento. Quizás puedas responder con facilidad ahora por el sólo hecho de estar más relajado por haber respondido ya a otras preguntas;  algunas veces la respuesta a una pregunta nos da pistas para responder a otra.

6. Lee e intenta comprender el enunciado antes de mirar las alternativas y de elegir una. Evita sacar conclusiones apresuradas acerca de lo que crees que el ítem pregunta.

7. Subraya los términos clave y las palabras que aporten pistas. Cuando te encuentres con términos ambiguos tradúcelos a tus propias palabras.

8. Piensa en la respuesta correcta y después búscala entre las alternativas.


9. En caso de que las alternativas difieran sólo en una o dos palabras, o en el orden de uno o dos términos, puede resultar útil leer el enunciado de la pregunta seguido de una alternativa (mientras cubres las demás). Con este método será más fácil discriminar las opciones y eliminar aquellas que no completan adecuadamente al enunciado.

10. También puedes responder a todas las preguntas de un mismo tema, y evitar la mezcla de temas inherente al diseño de este tipo de exámenes. Esto requiere tener mucho cuidado en completar todos los ítems sin saltarse ninguno.

11. Presta especial atención a la terminología que conecta las alternativas o preguntas con áreas clave de la asignatura, las clases o capítulos; puede ayudarte a reducir las alternativas posibles y llegar a la mejor respuesta.

12. Suelen ser incorrectas las opciones:
- que tienen un estilo muy diferente de las demás opciones,
- que no concuerdan gramaticalmente con el enunciado,
- que no son del área o tópico de la pregunta, pero tienen que ver con otra área de la asignatura.

Cuando las cosas se complican...

1. ¡No intentes adivinar demasiado deprisa! Es importante leer todas las alternativas y no parar cuando encuentres una que creas probable.

2. Debes de seleccionar una alternativa no sólo técnicamente correcta, sino la más correcta. Alternativas como “todas las anteriores” o “ninguna de las anteriores” son muy inclusivas y tienden a ser más veces correctas que incorrectas.

3. Ten cuidado con alternativas que incluyan términos como “nunca”, “siempre”, “garantiza”, “asegura”.
Tales palabras son bastante restrictivas y muy difíciles de defender en caso de ser elegidas. En la mayoría de las ocasiones son alternativas incorrectas.

4. Por el contrario, otros términos como “a veces resulta en”, “ocasionalmente puede derivar hacia”, pueden resultar correctos en más ocasiones.


5. Ten cuidado con las opciones demasiado largas o que incorporen “jerga” (terminología informal o no científica).
Suelen ser utilizadas como señuelos o trampas.

6. Utiliza tu conocimiento previo sobre sufijos, prefijos y raíces de palabras para hacer adivinaciones inteligentes sobre términos que desconoces. Conocer el prefijo “hiper” por ejemplo, te ayudará a interpretar que la hipertensión se refiere presión sanguínea alta, no baja.

7. Estáte pendiente de pistas procedentes de la gramática. La respuesta correcta al enunciado de un ítem que acaba en preposición o conjunción (ej. “en”, “a”) suele empezar por un artículo.

8. Utiliza la información y conocimientos que has adquirido al ir haciendo el test para revisar respuestas previas de las que no estabas seguro.

9. Si no estás seguro de una respuesta y has de jugártela, hazlo pero... metódicamente. Elimina alternativas que son claramente incorrectas y a continuación relaciona las que queden con el enunciado para comprobar si “encajan”. Quédate con una o dos alternativas y compáralas para identificar diferencias entre ellas. Finalmente, “adivina con fundamento”.

10. Si no tienes ninguna idea de cuál es la respuesta correcta, y no puedes utilizar las técnicas anteriores, y no hay penalización por respuestas incorrectas, escoge las opciones B o C (algunas investigaciones indican que estas alternativas suelen ser correctas en más ocasiones que por puro azar).

11. Cuando se te presenten opciones del tipo “todas las anteriores”, “ninguna de las anteriores” o “Ni A, ni B... es correcta”, considera cada alternativa como una pregunta de verdadero/falso, y después relaciónala con el enunciado.

12. ¿Piensas que te has equivocado en una respuesta? ¿Quieres cambiarla? Si estás seguro de que tu primera respuesta está errada, cámbiala; pero si no tienes certezas y al escoger la primera respuesta tenías una mínima seguridad, no la cambies.

13. Finalmente, recuerda que la mejor manera de asegurar la selección de la opción correcta es saberse la respuesta correcta...


Y para reducir la tensión antes de un examen...

... y evitar que afecte nuestra capacidad para razonar y responder, es recomendable:

· Descansar bien la noche antes del examen: distrae tu mente con otras actividades y duerme bien (la mente cansada no da todo lo que puede).

· Tomar un desayuno ligero: no «cargues el estómago» antes del examen, así evitarás sentirte físicamente incómodo.

· Relajarse durante la hora anterior al examen: intentar aprender en el último minuto puede confundir lo que has estudiado antes, y además afectar a tu seguridad en ti mismo.

· Asegurarse de contar con todos los materiales necesarios para el examen: lápiz, bolígrafo, tablas, calculadora...

· Llegar temprano a la clase y escoger un sitio cómodo.

· Intenta evitar a aquellos compañeros que te ponen nervioso.


UNIVERSIDAD DE GRANADA






El esquema - AM

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ESQUEMAS

El esquema es consecuencia del subrayado porque permite expresar gráficamente las ideas principales del tema y su organización.

Ventajas

-Nos da una visión de conjunto de lo estudiado. Con un simple golpe de vista se captan las ideas.
-Establecemos una jerarquía y orden de las ideas estudiadas. Para ello usamos el razonamiento que más tarde nos será muy útil para el repaso.
-Un esquema es breve y conciso, con lo que se realiza un ejercicio de síntesis que nos permitirá ver mucha materia en poco tiempo.

Elaboración de un esquema

-Primera lectura, de toma de contacto, para ver la idea general, cómo está distribuido el texto.
- Subrayado: tanto lineal, como de engarce, como crítico.
-Relee el texto, esta lectura le permitirá ver la jerarquía de las ideas, la organización, estructuración del texto. Sería la base de tu esquema.
-Realización del esquema.
-Estudio, comprensión y memorización del esquema.
-Repasos frecuentes de los esquemas realizados.

Recomendaciones

- Acostúmbrate a utilizar cuadernos de anillas con separadores para varias asignaturas en los que poder archivar los esquemas que vayas haciendo.
-Procura que tus esquemas sean claros y con letra legible; no dudes en dejar espacios en blanco en la hoja, conseguirás que el conjunto destaque por su claridad.
-Utiliza palabras de tu lenguaje coloquial que serán más significativas para tí y te ayudarán en los procesos de asimilación, comprensión y retención.
-Estructura el tema de la manera siguiente:
     .Título del tema
     .Idea principal con las secundarias escalonadas.
     .Detalles importantes
   .Aunque en tu libro aparezcan hechos los esquemas al principio o al final de la lección, intenta hacerlos tú por tu cuenta y luego confróntalos con los del libro.

Maneras de esquemas

Las distintas formas más usadas de realizar esquemas tienen sus ventajas e inconvenientes por eso es importante saber cuándo debemos utilizar una forma u otra.

Resumen

Con frecuencia se advierte la utilización resumen y síntesis como sinónimos, antes de seguir conviene hacer una aclaración al respecto: resumir es condensar el texto con palabras utilizadas por el autor; al sintetizar, condensamos y utilizamos palabras del vocabulario de cada uno.

Propiedades

-El resumen es fiel al modelo ya que no aparecen elementos subjetivos anotados por el lector.
-No hay disposición gráfica sino horizontal como en la generalidad de escritos.
-El resumen entra “por el oído” a diferencia del subrayado y el esquema que entran “por la vista”.
-Más fácil de usar para asignaturas que sean “de memorizar”.

Pasos a seguir

-Ten a la vista el esquema previo.
-Acostúmbrate a hacer síntesis más que resúmenes por la importancia que tiene usar tus propias palabras.
-Sigue rigurosamente el orden de apartados que te marca tu esquema.
-Ten mucho cuidado en organizar las ideas pues deben tener sentido y continuidad, que se vea el enlace entre ellas.
-El resumen debe ser breve.
Un consejo: que el resumen no exceda en su extensión la cuarta parte de la del texto que se resume.
-Al igual que sucede con los esquemas muchos libros presentan su propio resumen al final de cada capítulo. Tú debes hacerlos por tu cuenta y usar los del libro para comparar si tu síntesis coincide en lo esencial con el pensamiento del autor.

Cómo preparar los exámenes CON ÉXITO - AM

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CÓMO PREPARAR EXÁMENES

Las principales recomendaciones que ha cuenta a la hora de preparar cualquier tipo de examen son las siguientes:

1º La preparación del examen no ha de iniciarse dos o tres días antes de la realización del mismo ni desarrollarse a través de prolongadas y agotadoras noches de insomnio y esfuerzo memorizador. Has de planificar los exámenes con el suficiente tiempo de antelación. Antes de proceder a la memorización final, con miras al examen, has de trabajar los temas a través de las técnicas de la lectura, subrayado, esquematización y resumen. Los temas previamente subrayados y esquematizados a lo largo del trimestre, con un pequeño esfuerzo final, fácilmente los asimilarás y memorizarás.

2º Como ya se ha expuesto, has de diseñar un plan de repaso, con el fin de vencer la tendencia natural de la curva del olvido y tener los datos frescos y asimilados para el día del examen.

Los repasos han de ser distribuidos a lo largo del tiempo. No se trata de que les dediques más tiempo, sino de que los distribuyas de tal manera que con el mismo o menor esfuerzo logres mejores resultados.

3º En la preparación del examen es muy útil que uses la técnica del esquema. Éste tiene la enorme ventaja de que ofrece los datos de una forma visual y permite fotografiar la estructura del terna detectando las ideas principales, los nexos de unión entre ellas y de subdivisión con respecto a las ideas secundarias que de ellas dependen. Además, al traducir los datos desde la memoria acústica a la visual, empleas varios canales en la memorización. Estos canales se auxilian entre sí y, cuando los datos se hayan borrado de uno de ellos, el otro canal te prestará su ayuda para poder recomponer el hilo conductor de esa pregunta.

4º Asimismo es muy recomendable que utilices alguna vez la técnica del resumen, muy poco utilizada entre los estudiantes. Frente a las técnicas del subrayado, del esquema y de los gráficos, que son eminentemente visuales, el resumen presenta el inconveniente de que es una técnica diseñada para la memoria auditiva. Pero también es cierto que goza de alguna ventaja sobre las anteriores: acostumbra al alumno a redactar el tema, sin olvidar ninguna idea importante, y a relacionar las ideas entre sí, estableciendo los nexos de dependencia y subordinación. En el resumen los datos no se apuntan, como en el esquema, sino que se desarrollan y se relacionan unos con otros.

Muchas veces ocurre que un alumno estudia y considera que se sabe los temas. Cuando llega el examen, hace una redacción deshilvanada, que se convierte en un amasijo de datos sueltos sin desarrollar. Lógicamente el examen recibe una baja calificación por parte del profesor. El alumno protesta, argumentando que él ha estudiado y que conoce esas preguntas. A pesar de ello, su profesor mantiene la calificación al considerar que el examen no está para aprobar. Ambos, alumno y profesor, tienen sus razones, pero éstas se desconocen entre sí. ¿Qué es lo que ocurre en el fondo? Cuando el alumno mantiene que ha estudiado y que conoce los temas, dice verdad. El problema radica en que esos conocimientos nunca salieron de su mente, se quedaron encerrados en sus neuronas, y lo que el profesor ha de corregir no es lo que hay en la mente del alumno, sino lo que éste ha escrito en el papel del examen y eso, como él mantiene, no es suficiente para lograr el aprobado.

El remedio ha de consistir en adiestrar al alumno para que logre verbalizar lo que hay en su mente, darle forma por escrito, de modo que el examen sea un fiel reflejo de sus auténticos conocimientos. Para lograr este fin, nada mejor que ejercitarse en las labores de redacción y realización de resúmenes que le habitúan a expresar por escrito, con palabras adecuadas y precisas, aquello que sólo es una idea que está en su mente. 

Comparando las técnicas de subrayado, esquematización y resumen, ha de establecerse:

· Que la técnica del subrayado ha de aplicarse siempre, con el fin de discernir y remarcar las ideas principales, las secundarias y los datos accesorios.
· Que la técnica del esquema ha de aplicarse, por lo menos, un tercio de las veces, con el fin de tener una información lógica y, al mismo tiempo, visual y estructurado de esa pregunta.
· Que la técnica del resumen hay que aplicarla en algún caso, con el objetivo de poder beneficiarse de las ventajas que acompañan a su ejercicio. Eso sí, en algún caso no quiere decir nunca o casi nunca, costumbre muy habitual en muchos estudiantes.

5º La realización de simulacros cronometrados de examen es una de las técnicas más recomendables para luego poder enfrentarse con éxito a los mismos. Desde siempre se ha recomendado a los opositores, que se han de enfrentar a un examen oral, realizar ejercicios simulando esa situación.

La simulación del examen, que tan buenos resultados da a los opositores, también ha de practicarse en otros tipos de exámenes. De esta práctica se obtienen algunos beneficios tales como:

· El alumno se habitúa al empleo de la técnica adecuada para cada examen concreto.
· Se ajusta el tiempo de la respuesta al tiempo real del examen.
· Se pueden comprobar los propios errores, lo cual servirá para procurar en el futuro no reincidir en los mismos.
· Al haberse habituado al tipo de examen, cuando haya que enfrentarse al mismo, la ansiedad será menor.

Cuando el examen que estás preparando se centra en la resolución de problemas o en el trabajo con máquinas, cuantos más problemas resuelvas o más horas trabajes con esa máquina, mejores resultados obtendrás pues son actitudes-simulacro que te preparan para superar con éxito la prueba del examen.

6º Si a lo largo del curso has ido acumulando material procedente de diversas fuentes - el libro de texto, los apuntes del profesor, unos datos sacados de la enciclopedia, otros obtenidos de la lectura de uno o varios libros, etc.-, has de procurar no estudiarlos por separado, pues en la memoria funcionarían como datos sueltos, desconectados, que no llegan a formar una estructura, y sufrirían del efecto de las interferencias, por lo que pronto serían distorsionados e incluso borrados. Debes integrar todos esos datos en un nuevo texto, ya sea un resumen o un esquema que los englobe a todos. El esquema logra integrar todos esos datos sueltos en un todo significativo que marca una estructura y les da unidad, por lo que esos datos serán más fácilmente asimilados y te facilitarán su memorización y evocación posterior.

7º Has de procurar que los datos teóricos aprendidos sean funcionales y operativos. La teoría se asimila y memoriza mejor cuando se logra aplicarla a la resolución de problemas prácticos o a la interpretación de mapas, croquis, barras, dibujos, gráficos, etc., o cuando se pone en práctica para construir determinado instrumento o para hacerle funcionar según lo previsto.

8º Debes evitar el consumo de anfetaminas y de otros tónicos y estimulantes que no hayan sido recetados por el especialista.Las anfetaminas son perniciosas para la salud.

Es cierto que aumentan el tono vital y que mantienen despierto estudiante durante largas horas por la noche, pero el precio que ha de pagar es muy elevado. Su consumo crea adicción; para que sus efectos se sigan notando, hay q consumirlas cada vez en mayor cantidad hasta llegar a límites de toxicidad. Además, tienen muchos efectos secundarios tales como alucinaciones, depresiones, etc., crean errores en la percepción de la realidad, como se demostró con pilotos de aviones de combate durante la segunda guerra mundial.

Es el especialista quien, ante la presencia del caso concreto, ha de estudiar qué es preciso recetar. Un complejo vitamínico rico en vitamina B, en glutamina y en minerales - como calcio y fósforo- casi nunca viene mal para ayudar al estudiante.

El principal elemento que consume el cerebro es oxígeno, consume tanto como el resto del organismo. puede vivir varios días sin comer, pero apenas algunos minutos sin respirar, el cerebro sufriría daños irreversibles. Este nutriente tan importante para el cerebro es gratuito; sólo hay que procurar abrir, de vez en cuando, una ventana de la habitación de estudio para airearla o dar un paseo oxigenante fuera de casa.

9º Con el suficiente tiempo de antelación, has de procurar enterarte de las características del examen concreto que has de pasar: tipo ensayo, prueba objetiva, resolución de problemas, caso práctico, etc. Otros factores que has de controlar son los siguientes: útiles que se te permite llevar al examen -calculadora, diccionarios, reglas, etc.--, si es obligatorio responder a todas las preguntas o s puede elegir; criterios de corrección; valor de los diferentes t' os de preguntas; amplitud máxima en folios que se tolera para todo el examen o para cada una de las preguntas; y, por último, lugar, día y hora fijados para la realización del examen.

10º Presta atención a las explicaciones dadas en clase por el profesor. Éste suele hacer énfasis en los temas realmente importantes y que tienen alta probabilidad d que sean seleccionados para el examen. Expresiones tal como: «en conclusión», «lo importante es», «lo esencial es», «merece la pena resaltar», etc-, indican cuáles son lo aspectos que tienen especial relevancia para el profeso Presta especial atención y toma nota de los gráficos y notas que escribe en la pizarra, cuando les dedica tiempo a escribirlos y explicarlos es que los considera importantes.

11º Procura conocer al profesor que te ha de examina Los profesores suelen tener tendencia a repetir las misma o similares preguntas, un año tras otro, o en años alternos.

Suele dar muy buenos resultados consultar con alumnos de años anteriores, pedirles que recuerden la preguntas propuestas por el profesor y estudiarlas con una dedicación especial. 

También suele dar buenos resultados fijarse en las preguntas en las que el profesor ha hecho especial énfasis durante sus explicaciones en clase esto es así porque las considera relevantes y, por lo tanto tienen un alto índice de probabilidad de ser seleccionado para los exámenes.

A veces, los alumnos se quejan de que algunos profesores explican en clase un tipo de problemas y luego en e examen ponen otros que poco o nada tienen que :ver lo explicado. Un análisis somero del tipo de examen pro puesto demuestra que la mayoría de las críticas no tiene fundamento y que la única variación existente consiste y pedir al alumno que sea capaz de readaptar a un caso concreto una ley explicada. Cuando tales críticas están fundamentadas, no está demás recopilar exámenes de años anteriores; éstos iluminan al alumno y le orientan sobre los gustos y preferencias de tales profesores.

12º El alumno también ha de procurar conocerse a sí mismo a través de sus exámenes. La mayoría de los profesores entrega los exámenes comentados y hace especial hincapié en los fallos cometidos por el alumno. Hay que tomar buena nota de estos errores, con el fin de ir puliendo la preparación de los exámenes para que en el futuro estos fallos no se produzcan.

LA NOCHE ANTERIOR AL EXAMEN

La noche anterior al examen es un momento en el que los estudiantes suelen acumular varios errores conductuales que ocasionan un incremento de su nivel de ansiedad y una deficiente consolidación en la Memoria a Largo Plazo de lo estudiado. A los alumnos que han seguido un plan de estudio y han programado sus repasos, se les aconseja que en la noche previa adopten una conducta bastante diferente a la que es habitual. Los estudiantes que todavía no han logrado aprender todos los temas, han de seguir estudiando hasta el último momento con el fin de seguir incrementando sus conocimientos.

La actitud más recomendable para la noche anterior al examen se caracteriza por el siguiente comportamiento:

1. Se recomienda dejar de estudiar en torno a las diez y, después, realizar alguna actividad que contribuya a relajar el ánimo. Escuchar algo de música, ver un rato la televisión, charlar con amigos o familiares, darse una ducha templada, etc., son actividades que relajan al estudiante y le disponen para el sueño.

2. Antes de acostarse, hay que hacer memoria de todos los útiles y utensilios que se necesitarán en el examen y reunirlos para que a la mañana siguiente, con las prisas y el nerviosismo, no se olvide ninguno: regla, lápices, gomas, bolígrafos, calculadora, «tippex », diccionarios, etc. A veces, sorprende encontrarse durante un examen con alumnos que olvidaron el bolígrafo o lo llevan gastado; han olvidado la calculadora en un examen de matemáticas o el diccionario en un examen de lengua extranjera. Les ocurre algo similar a lo que le sucedió a aquel labrador que se presentó en el campo con su par de mulas y, cuando se dispuso a arar, cayó en la cuenta de que había olvidado el arado.

La anécdota puede parecer sorprendente al lector, pero situaciones como las descritas suelen ser frecuentes entre estudiantes. Es indudable que alguno de estos olvidos deja al alumno en inferioridad de condiciones con respecto a sus compañeros. 

3. Una actividad que no se recomienda realizar la noche anterior al examen, una vez preparado, es la de leer algo, aunque sea el periódico, o estudiar otra asignatura.

Cualquier tipo de información que entre en la mente producirá interferencias con el material del examen memorizado y estas interferencias terminarán produciendo sobre dicho material los efectos de distorsión y de borrado.

4. Una vez acostado, el estudiante ha de procurar no pensar en el examen. Lo recomendable sería que intente dormir en torno a ocho horas con el fin de que, al levantarse a la mañana siguiente, se sienta relajado, pletórico de energías, fresco y con ganas de acometer las tareas que se le avecinan.

EL DIA DEL EXAMEN. HORAS PREVIAS.

Ya estás en el día crítico, en el día del examen donde pondrás a prueba tus conocimientos y tu grado de saber hacerlos llegar a tu examinador. En este día, con anterioridad y posterioridad al examen, también los alumnos suelen cometer diversos errores que contribuyen a disminuir su rendimiento.

1º Si el examen se realiza por la mañana, lo primero que has de hacer es tomar un desayuno suave con el fin de ingerir energías que te mantengan activo durante el examen. Si el examen es por la tarde, también ayuda tomar antes un tentempié. Has de evitar las comidas copiosas, que adormecen y dificultan la concentración, y también el acudir al examen en ayunas, pues puede ocasionarte una lipotimia.

2º Has de evitar un defecto muy frecuente que se suele cometer en el mismo día del examen: faltar a las clases anteriores para quedarte en casa o en la biblioteca estudiando hasta el último momento. Si los temas han sido estudiados y repasados con anterioridad, esta actividad de último momento es poco útil. Sólo sirve para ponerte más nervioso e incluso para borrar en lugar de grabar, pues con grandes dosis de nerviosismo la memoria graba poco; en cambio, los últimos datos introducidos interfieren con lo previamente grabado.

Ahora bien, si todavía no has estudiado un tema, es evidente que difícilmente lo podrás borrar. Por poco que logres memorizar durante estas horas de estudio, algo se te quedará en la memoria. Pero quizás hayas de reflexionar y realizar un propósito de enmienda para que tal situación no vuelva a suceder.

Si los temas han sido estudiados previamente y, a pesar de todas las recomendaciones, deseas repasarlos a última hora para sentirse más seguro, lo recomendable es que el repaso lo centres en los esquemas y que no te pierdas en la lectura de datos secundarios e irrelevantes.

3º Otro defecto muy habitual es el de las charlas con los compañeros sobre temas directa o indirectamente relacionados con el examen: "en el otro grupo plantearon estas preguntas, creo que van a caer tales y tales cuestiones", "¿a que no te sabes esta pregunta?", etc. Estas charlas preexaminatorias no aclaran las dudas ni preparan para el examen, todo lo más que consiguen es incrementar el nivel de ansiedad del examinando, hacerle perder la visión de conjunto y situarle al borde del abismo. Un alto nivel de ansiedad dificulta la secreción de neurotransmisores y, por lo tanto, la recuperación de información desde la Memoria a Largo Plazo para traerla a la Memoria a Corto Plazo y poder utilizarla durante el examen.

4º Procura ir a tiempo a la convocatoria del examen. Si llegas tarde, molestarás a tus examinadores y a tus compañeros, habrás perdido las explicaciones orales y unos preciosos minutos. Llegar con mucho tiempo de antelación también puede resultar problemático, pues en ese tiempo los examinandos suelen dedicar su tiempo a comentarios en torno al examen, lo cual incremento su grado de ansiedad.

5º Si en el mismo día has de realizar otro examen, no es aconsejable que al salir del primero compruebes tus respuestas con las que figuran en el libro o en los apuntes. Esta comprobación sólo contribuye a crear en ti una sensación de malestar e inseguridad. Al constatar los errores cometidos, tu ansiedad se incrementará y te costará más concentrarte en el próximo examen. 

Haz el esfuerzo de aguantar tu curiosidad hasta después de realizar el segundo examen, entonces ya puedes realizar las comprobaciones que desees.

Extracto del libro de Salas Parrilla Cómo preparar exámenes con eficacia con
recomendaciones sobre la preparación de exámenes.